18 de julio:
Un B767-300 de Nordwind (VQ-BRA) que había despegado de Barcelona con rumbo a Moscú (Rusia) se encontraba a nivel FL320 y 180 millas fuera del aeropuerto de origen cuando se produjo la pérdida de la presurización de la cabina de pasajeros. La tripulación efectuó un descenso de emergencia hasta nivel FL100, regresando a Barcelona para aterrizar en la pista 25R. Otro B767-300 (VQ-BPT) llevó a los pasajeros a su destino. El avión volaba con el sistema izquierdo de aire acondicionado inoperativo. La revisión posterior desveló que un fallo en una válvula de control del sistema derecho de aire acondicionado provocó la pérdida de presurización.
26 de julio:
La tarde-noche del 26 de julio fue especialmente angustiosa. Una severa tormenta afectó a buena parte de la península Ibérica, dificultando la operación aérea; uno de los aeropuertos afectados fue Madrid-Barajas, lo que ocasionó numerosos desvíos a los alternativos; muchos operadores escogen Valencia como alternativo a Madrid. Precisamente cuatro aviones llegaron a Valencia habiendo declarado emergencia de combustible:
- El vuelo 5389 de Ryanair, B737-800 (EI-ENM), procedente de Estocolmo (Suecia). Llegó con sólo 2.705 libras de combustible, siendo el mínimo legal de 2.400 lbs.
- El vuelo 5998 de Ryanair, B737-800 (EI-DHH), procedente de Londres-Stanted (Inglaterra). Al final del vuelo tenía sólo 2.555 lbs, con un mínimo legal de 2.465 lbs.
- El vuelo 2054 de Ryanair, B737-800 (EI-EKK), procedente de Palma de Mallorca. El mínimo era de 2.432 lbs, pero llegó con sólo 2.266 lbs.
- El vuelo 705 de LAN Airlines, A340-300 (CC-CQF), procedente de Frankfurt (Alemania). Llegó con 4.620 lbs de un mínimo de 6.170 lbs. Este hecho provocó, incluso, que se detuviera un motor por la escasez de combustible.
Fuente: The Aviation Herald.
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